Más allá de tu carta natal
Jueves, 26 de Noviembre de 2009Lo que hemos vivido en el pasado ha modelado lo que somos hoy en día, el modo en que nos comportamos, lo que es importante para nosotros y la forma en que pensamos.
Trabajar durante diez años solucionando problemas a pie de obra ha dejado su huella, como no podía ser de otro modo, en la forma en que funciona mi cerebro. Así que tengo una tendencia muy práctica en todo lo que aprendo o me interesa.
Siempre que descubro una nueva técnica me estoy preguntando: ¿para qué me sirve esto? ¿cómo puede ayudarme? También me he planteado eso con la numerología.
Entiéndeme.
Cuando descubres que tu nombre y tu fecha de nacimiento dan información sobre ti, que te describen a nivel personal y psicológico, es totalmente fascinante, al menos para mi lo es. ¿quién no siente curiosidad por conocer algo así? Leer tu carta numerológica es siempre algo interesante.
Yo no pude resistirme, soy demasiado curiosa. Y la cosa no quedó ahí. También quise aprender cómo funcionaba la numerología, como se calculaba una carta y qué significaba cada uno de los números y las posiciones.
Pero más allá de satisfacer esa curiosidad inicial ¿hay algo más para lo que me sirva mi carta numerológica? Ya te digo que mi cerebro está entrenado para hacer la pregunta ¿para qué me sirve? ¿cómo puedo usarlo? Es casi un mantra para mi.
Al cabo de un tiempo de plantearme esa cuestión, me di cuenta de que la numerología puede usarse de forma muy práctica y concreta para crecer como persona.
¡Ah! y ahí las cosas empiezan a ponerse mucho más interesantes.
Podemos usar las descripciones de nuestra carta para darle la vuelta a lo que nos disgusta de nuestra vida y reforzar aquello que nos gusta.
Voy a usar mi propia carta natal como ejemplo.
Mi numerología dice que tengo un Sendero de vida 11/2, lo que quiere decir, entre otras cosas, que llevo fatal las peleas y los malos rollos entre la gente y que soy muy sensible a nivel nervioso. (para conocer tu sendero de vida suscríbete a mi curso gratuíto “Las 6 claves para encontrar tu camino usando la numerología)
Si sólo me quedase ahí, conocer mi carta sería poco más que algo curioso, una anécdota, algo que leí una vez pero que no ha supuesto ninguna mejora en mi vida. No está mal, pero se puede profundizar más.
Ahora viene la forma práctica de aplicar esa información.
Sabiendo que soy tan sensible puedo poner en práctica alguna cosa que me ayude a proteger mi sistema nervioso, como dejar de ver películas violentas, o las noticias de la tele (un vistazo rápido a los titulares por internet me mantiene al día sin necesidad de sobrecargarme ni llenarme de angustia innecesaria).
Y también sé que en mi botiquín casero necesito tener siempre a mano un frasquito de flores de bach, un buen suministro de Pasiflora y olvidarme de beber café (por muy bien que me huela) si no quiero acabar teniendo pesadillas nocturnas o pasarme el día en el club de los estresados.
Soy así, sencillamente.
Y mi carta lo refleja de forma sorprendente.
Claro que, antes de tener mi carta natal yo ya sabía que siempre he sido muy nerviosa, o como me han dicho muchas veces, “es que tú todo te lo tomas demasiado en serio” o “no seas tan sensible” (como si yo pudiera hacer algo para cambiar el modo en que funciona mi sistema nervioso).
Como personas somos todo un caso.
Hasta que no viene alguien de fuera y te dice: “tú eres así o de esa otra forma” o como a mi “tienes un sistema nervioso sensible y necesitas controlar la cantidad de estrés al que te sometes o tu salud se puede resentir bastante” no le hacemos caso al asunto.
Leer mi primera carta natal donde me hablaban de mi tendencia al nerviosismo hizo que yo reconociera ese rasgo que poseía pero que había ignorado tanto tiempo.
No es que haya que creerse ciegamente lo que dice tu carta, sino ver lo que resuena con una verdad que ya conoces en tu interior.
Por eso, veo a la numerología como una puerta de acceso a nuestra sabiduría interna. Nos ayuda a conectar con aquello que ya sabemos pero que, al verlo explicado por algo fuera de nosotros, nos ayuda a confiar en eso que ya intuíamos.
Esta es una forma de usar tu carta natal, pero hay muchas más. Las iré compartiendo contigo en próximos artículos.
Por el momento, enfócate en uno de los aspectos de tu carta que no habías aceptado de ti hasta ahora pero que cuando escuchas a tu voz interior sabes que es verdad. Y toma la decisión de hacer algo práctico para honrar esa parte de ti. Y si también es tu parte más sensible, como en mi caso, te doy la bienvenida al club de la tranquilidad elegida:-)
Charo Pinilla es la creadora de www.propositodelalma.com una web dedicada a ayudar a quienes sienten la necesidad de vivir de forma más auténtica.
Por medio de sus cursos, teleconferencias y productos Charo ayuda a sus clientes a conocerse mejor, reconectar con sus sueños e ilusiones y realizar el verdadero propósito de su vidas.